«Una novela llena de oscuridad». Eso es lo primero que pienso cuando me piden que defina qué tipo de novela es El castigo. Comenzó hace muchos años y permaneció oculta en un par de líneas, sobre un folio perdido, en una carpeta. Hasta que un día sus protagonistas no pudieron esperar más y me obligaron a sacar un tiempo casi imposible para escribir su historia.